Los primeros pasos

Apenas me instalé en la habitación con Otto, mis familiares procedieron  a contactarme el equipo médico profesional que debía evaluar a Otto. Inicialmente debían ser un cardiólogo infantil, un neurólogo infantil y su pediatra. No hizo falta que yo me movilizara con el bebé. Al día siguiente de llegar a casa acudió la Dra. Cecilia Melgosa, cardiólogo pediatra con su equipo de estudio portátil. La mayor bendición de Dios fue saber que Otto no nació con cardiopatía como el 40% de los bebés con Síndrome de Down. En ese momento del examen creo que lloraron todos los presentes por la maravillosa noticia. Eso me generó una tranquilidad gloriosa y mucha confianza. Es la primera evaluación a la que deben someterse estos niños, así como la prueba genética de confirmación de su condición. Por sus rasgos, yo no sé la hice inmediatamente, sino que esperé unos meses en realizarle su cariotipo pues debía viajar desde donde vivimos hacia la ciudad de Caracas. Es sumamente importante el control cardiológico. A los 6 meses de nacido le repetí el ecocardiograma y salió perfectamente normal. Cuando los bebés poseen algún tipo de cardiopatía congénita el programa de estimulación y las terapias son mucho más delicadas y riesgosas, y su desarrollo es limitado. La mayoría de los casos deben ser operados para corregir la malformación y garantizarles mejor calidad de vida cuanto antes.



Igualmente fue evaluado por la Dra. María Jesús Díaz, neurólogo infantil. De su examen se concluyó que el grado de hipotonía (baja tonicidad muscular) de Otto tampoco era muy severo, y sus demás reflejos de recién nacido eran completamente normales. Esta es una de las características comunes de los bebés con Síndrome de Down, la hipotonía, así como la hiperlaxitud en las articulaciones, así que cuanto antes se comience una terapia disciplinada de fortalecimiento del tono muscular, mucho mejor, ya que de eso dependerá que no se retrasen en las etapas del primer año de vida y las sucesivas, como lo son: girar o voltearse a ambos lados, sentarse sin apoyo, gatear, mantenerse parado, caminar, trepar, correr, saltar, etc. Mientras menos se retrasen a nivel de motricidad gruesa, el nivel de aprendizaje será mejor ya que la capacidad de exploración que viene con el gateo y la marcha independiente es lo que le da a un niño un desarrollo normal e incorporación a la vida.

En días posteriores lo evaluó la Dra. Loly Pérez Abad, quien es su pediatra y una gran amiga. También lo encontró sin ninguna anormalidad fuera de las características propias de un bebé Down.

 

Contactos

Puede comunicarse con nosotros por esta via

  • Tel: 58 414 084-1284
  • Email: info@elmundodeotto.com
  • Web: elmundodeotto.com